Presencia de la banca
Por: Gustavo Páez Escobar
Acaba de realizarse una importante reunión de los gerentes de bancos de Armenia y en ella se ha acordado mantener en adelante un contacto permanente para examinar la vida económica de la región. En este primer encuentro, que sucede después de largo receso, se pone de presente el interés de los representantes de los bancos por constituirse en cuerpo deliberante, como sin duda lo es, para que su presencia en los destinos de la ciudad se sienta como una entidad engranada y orientada bajo comunes propósitos.
Es la banca, por su esencia, la reguladora de los negocios y la que en nuestro medio tiene más influencia en el desarrollo de la comunidad. Las gentes acuden a los bancos en demanda de recursos crediticios para empujar sus actividades económicas y cuentan también con la asesoría de organismos especializados en irrigar recursos con fines útiles. No todo crédito cumple una finalidad social, y esto es evidente cuando contribuye a crear efectos especulativos o inflacionarios.
La banca en nuestra ciudad, de larga y meritoria existencia, ha sido siempre la gran orientadora de la vida económica y ha participado en forma decisiva en los programas más importantes del servicio público. Conforme Armenia ha venido creciendo y transformándose en el centro pujante que hoy es, nuevos bancos han abierto operaciones en la plaza y otros estudian la misma posibilidad para el futuro inmediato. Todos emulan en la sana competencia de prestarle un servicio a la comunidad, y no siempre, valga la pena mencionarlo, dentro de las condiciones más ambicionadas, porque el decaimiento económico que muestra la región en los últimos tiempos restringe la actividad bancaria.
Habría que deducir que si el cliente necesita del banco, el banco no puede prescindir del cliente. Esa mutua colaboración es la que hace posible que la banca flote y se desarrolle como negocio rentable que no puede dejar de serlo.
La banca colombiana es de las más respetables del continente. Y eso, en lo local, es apenas un reflejo de la situación nacional. Por diversas causas se había venido posponiendo la necesidad de aglutinar en una sola fuerza estos empeños aislados de trece entidades que funcionan con iguales propósitos. Se nota ahora especial interés en mantener estas reuniones frecuentes como un imperativo para participar con mayor claridad e influjo en los programas de Armenia, y también, desde luego, para vigilar la vida de los negocios y controlar los propios sistemas.
La Patria, Manizales, 9-IV-1981.